Características evolutivas en niños de 4 años

DESARROLLO NEUROLÓGICO

  • Equilibrio dinámico
  • Iniciación del equilibrio estático
  • Lateralidad: la mano dominante es utilizada con mayor frecuencia

DESARROLLO COGNOSCITIVO

Posee una gran fantasía e imaginación. Aparece la omnipotencia mágica (posibilidad de alterar el curso de las cosas), el finalismo (todo está y ha sido creado con una finalidad), el animismo (atribuir vida humana a elementos naturales y a objetos próximos), el sincretismo (imposibilidad de disociar las partes que componen un todo) y el realismo infantil (sujeto a la experiencia directa, no diferencia entre los hechos objetivos y la percepción subjetiva de los mismos; en el dibujo, dibuja lo que sabe).
Progresivamente el pensamiento se va haciendo más lógico en conversaciones, seriaciones y clasificaciones.

DESARROLLO COGNITIVO

Su pensamiento es intuitivo, fuertemente ligado a lo que percibe directamente. Diferencia entre lo real y lo imaginario. Establece semejanzas y diferencias entre objetos (forma, color y tamaño). Clasifica objetos por atributos.
Maneja sin inconvenientes relaciones espaciales simples: arriba, abajo, afuera, adentro, cerca, lejos. Su ubicación temporal es deficiente, aún vive más que nada en el presente. Maneja inadecuadamente los términos ayer, hoy y mañana. Dice el momento del día en relación a las actividades (hora de merendar). Repite poemas que conoce. Participa en obras de teatro sencillas asumiendo el papel de algún personaje de la historia. Imita a los modelos de televisión y propagandas. Identifica nombrando o señalando las partes que faltan a un objeto o ilustración. Ordena secuencias con dibujos impresos para formar una historia con relación lógica. Le gusta mucho hacer preguntas, aunque con frecuencia no le interesan las respuestas. Comienza la noción de lo estético (expresiones de alegría o rechazo al presentarle objetos bonitos o feos). Recuerda por lo menos 4 objetos que ha visto en una ilustración. Nombre la primera, la del medio y la última posición.
Cuenta hasta 10 de memoria, pero su concepto numérico no va más allá de uno dos, muchos, ninguno. Hace conjuntos de 1 a 10 elementos siguiendo una muestra. Puede seriar de tres a cinco elementos. Arma rompecabezas de 24 piezas y más.
Identifica y nombra colores primarios y secundarios.

DESARROLLO SOCIO-AFECTIVO

El niño en edad preescolar aprende las habilidades sociales necesarias para jugar y relacionarse con otros niños. A medida que crece, su capacidad de cooperar con sus compañeros se incrementa. Aunque pueden ser capaces de participar en juegos que tienen reglas, éstas pueden cambiar con la frecuencia que imponga el niño más dominante.
Es normal que los niños pongan a prueba sus limitaciones demostrando sus destrezas físicas, comportamientos y expresiones de emoción y habilidades de pensamiento. Se deberá establecer un ambiente seguro que incluya límites bien definidos, dentro del cual el niño pueda explorar y enfrentar nuevos retos. Aprecian ser elogiados por sus éxitos. Necesitan oportunidades para sentirse más libres e independientes.
El niño debe demostrar iniciativa, curiosidad, deseo de explorar y disfrutar sin sentirse culpable ni inhibido. A esta edad surgen los amigos imaginarios y miedos irracionales.

Independencia y hábitos:
Va al baño cuando siente necesidad. Se lava solo la cara y manos. Se inicia en el lavado de dientes. Solicita bañarse sin ayuda de un adulto.
Come en un tiempo prudencial, manipulando cuchara, tenedor y vaso sin inconvenientes.
Mantiene sus juegos por tiempos más prolongados.

DESARROLLO PSICOSEXUAL

El interés se centra en la zona genital. Desde el punto de vista emocional y cognoscitivo, el niño es conciente de las diferencias sexuales. Surgen comentarios acerca de ello y emiten teorías en torno a las diferencias, basadas en la existencia o no del pene.
En la medida que estas comprobaciones llevan a la búsqueda de contactos y sobre todo a la observación directa, el sentido de lo prohibido hace que se torne más excitante y, al mismo tiempo, más amenazador.
La curiosidad va aún más lejos, en tanto involucra el deseo de saber de dónde vienen los bebés. Los niños siguen en el fondo sus propias teorías, basadas en fanasías y formas de pensamientos que les son características, por más que un adulto les haya brindado información acerca del embarazo y la gestación.

PSICOMOTRICIDAD

Recorta con tijera figuras grandes y simples. Puede copiar un cuadrado o un triángulo.
Representación figurativa: figura humana
Por su madurez emocional, puede permanecer más tiempo sentado aunque sigue necesitando movimiento. Alternan los ritmos regulares de su paso. Realiza un salto en largo a la carrera o parado. Puede saltar con rebote sobre uno y otro pie. Le cuesta saltar en un pie, pero sí mantiene el equilibrio. Le producen placer las pruebas de coordinación fina. Ya puede abotonar ropa. Realiza el círculo en sentido de las agujas del reloj. Puede treparse, balancearse, saltar a los costados. Tiene más freno inhibitorio.

LENGUAJE Y COMUNICACIÓN

A esta edad el lenguaje es más literal y concreto, es además animista y de inocencia intelectual.
Comienzan a aparecer las oraciones subordinadas causales y consecutivas. Puede corregir la forma de una emisión aunque el significado sea correcto. Aparecen circunstanciales de causa y consecuencia.
En esta etapa el niño observa mejor la realidad concreta, sin embargo la abundancia verbal y la tendencia de llevarlo todo a la experiencia personal, hacen que no comprenda aún que su punto de vista es uno de los tantos posibles. El mundo es, para él, una respuesta a sus necesidades y deseos.
Mediante la representación verbal, el niño puede anticipar sus acciones futuras, esto tiene tres consecuencias para el desarrollo mental:

  1. Un intercambio posible entre individuos: el inicio de la socialización de la acción (mientras el lenguaje no ha adquirido una forma definitiva, las relaciones entre individuos se limitan a la imitación de gestos corporales).
  2. Una interiorización de la palabra: la aparición del pensamiento propiamente dicho, que tiene como soporte el lenguaje interior y el sistema de signos.
  3. Una interiorización de la acción: la cual puede reconstruirse en el plano de las imágenes y de las experiencias mentales.

En la medida que puede verbalizar su acción y relatar acciones pasadas, existe un mayor intercambio entre él y los demás.
Comienza la etapa de los por qué, mediante esta pregunta el niño busca la relación que pueda existir entre el objeto de su pregunta y sus necesidades, deseos o temores.
El lenguaje egocéntrico disminuye gradualmente y va dando paso al lenguaje socializado, mediante éste, el niño intercambia realmente su pensamiento con el de los demás, poniéndose en el punto de vista del interlocutor.
Dentro del lenguaje socializado, Piaget distingue la información adaptada, la crítica, las órdenes, ruegos y amenazas, las preguntas y las respuestas.
Comprende algunos conceptos relativos al espacio, como “detrás”, “al lado de”. Entiende preguntas complejas. Mantiene un vocabulario de 1.500 palabras aproximadamente. Utiliza el tiempo pasado de algunos verbos irregulares como “tuve”, “fui”. Describe cómo hacer algunas cosas. Define las palabras. Enumera elementos que pertenecen a una categoría.

EL JUEGO

Los logros que se destacan en éste período son la adquisición y la consolidación de la dominancia lateral, las cuales posibilitan la orientación espacial y definen la estructuración del esquema corporal. El desarrollo de la lateralidad lleva al niño/a a establecer su propia topografía corporal y a utilizar su cuerpo como medio de orientarse en el espacio. La motricidad fina adquiere un gran desarrollo.
El niño encuentra cada vez más interés en la existencia real, así, la asimilación simbólica (la ficción) se vuelve cada vez menos útil. El símbolo se aproxima cada vez más a lo real, y pierde su carácter de deformación, convirtiéndose en una simple representación imitativa de la realidad o “representación adaptada”.
Las notas distintivas que definen la actividad lúdica en esta etapa son las siguientes:

  1. Existe preocupación creciente por la veracidad y exactitud en la imitación de la realidad.
  2. El niño valoriza el producto obtenido a través de su actividad, más que la actividad en sí misma.
  3. El juego adquiere mayor orden, secuencia y continuidad. Este orden y coherencia se ponen de manifiesto también en las construcciones materiales que realiza.

Los progresos en la socialización conllevan a las siguientes características:

  • Los roles se diversifican y se diferencian cada vez más.
  • Los niños comienzan a aceptar el simbolismo del otro y comparten esa ficción.
  • Paulatinamente, se va registrando una tendencia a la objetivación de los símbolos (necesidad de una imitación cada vez más cercana a la realidad).
  • Se observa mayor orden y coherencia.
  • El sentido del juego no se agota en el simple placer: existe ya cierta intencionalidad, en relación a un motivo de juego propuesto.

EXPRESIÓN PLÁSTICA

Características de los dibujos pre esquemáticos
Los movimientos circulares y longitudinales evolucionan hacia formas reconocibles, y estos intentos de representación provienen directamente de las etapas de garabateo.
La figura humana se dibuja con un círculo por cabeza y dos líneas verticales que representan las piernas, ojos, nariz y boca. Paulatinamente, se les incorpora un torso, brazos y algunos detalles como manos, dedos, pelo, pies, cuello. Da nombre a lo que dibuja o construye, y la intención precede a su ejecución.
El uso del color es una experiencia cautivante. Se despierta mayor interés y entusiasmo a través de la relación entre el color elegido para pintar un objeto y el objeto representado, así pues, un hombre puede ser rojo, azul, verde o amarillo, según como haya seleccionado los colores el niño.
Los dibujos de un niño en el primer nivel de la representación señalan un concepto de espacio muy diferente del que tiene un adulto. A primera vista, los objetos en el espacio tienden a estar desordenados, sin embargo, una observación más detenida demuestra que el niño concibe el espacio como aquello que lo rodea: los objetos aparecerán arriba, abajo o uno junto a otro, en la forma en que el niño los comprende, relacionándolos consigo mismo y su propio cuerpo.
El dibujo es mucho más que un ejercicio agradable, es el medio por el cual el niño desarrolla relaciones y concreta pensamientos que pueden ser importantes para él. El dibujo se convierte en sí mismo en una experiencia de aprendizaje.

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