Los niños y niñas crecen, la manera de jugar evoluciona

A medida que los niños crecen, la manera de jugar evoluciona.

Juego funcional (desde el nacimiento hasta los 18 meses): desde los primeros meses de esta etapa, los bebés realizan todo tipo de movimientos libres y espontáneos con su cuerpo. Comienzan a descubrir el entorno que los rodea, las personas y objetos que están dentro de su campo visual.

Los juegos funcionales, propios del estadio sensoriomotor, van modificándose a medida que el niño deambulador comienza a adquirir mayor autonomía física y se siente atraído por todo lo que ve a su alrededor e intenta explorar los espacios y los objetos que observa.

EL niño es protagonista siempre dentro de su ámbito de juego y con la aparición del lenguaje se ve favorecido el vínculo con un otro, donde prevalece a través de gestos, expresiones y diálogos simples.

Las canciones, rimas y adivinanzas comienzan a tener un nuevo significado al poder ser partícipes jugando con onomatopeyas.

Durante esta etapa es importante ofrecerle a los niños y a las niñas juguetes que estimulen sus sentidos sensoriales: botellas luminosas, cajitas sonoras, cortinas de tela, de tules, de cintas, pelotas de celofán.

Juegos de construcción (desde los 18 meses hasta los 36 meses): en esta etapa aparecen los juegos de construcción, debido a que los niños necesitan generar un orden; disfrutan al apilar elementos, derribarlos y volver a comenzar. De esta manera desarrollan nuevas habilidades motoras, como el equilibrio y la memoria.

Sienten curiosidad por los juegos que pongan a prueba sus destrezas, como trepar, escalar, subir y bajar, saltar, entre otros.

Comienzan a ser concientes de lo que son capaces de hacer y disfrutan al mostrarse ante los adultos y recibir su aprobación.

Los juguetes recomendados para los niños y las niñas en esta etapa son cubos o cajas apilables, ensartados, enhebrados, bloques de psicomotricidad, entre otros.

Juegos simbólicos (desde los 3 años hasta los 6 años): una vez iniciado el proceso lingüístico, el niño utiliza es nueva herramienta para incorporarla en sus juegos.

En esta etapa, los objetos toman otro significado, ya no los utilizan de manera literal, sino que adoptan tantas formas como el niño desee; es así que una maderita de construcción se convierte en un teléfono, una bandeja o un avión, de acuerdo a las circunstancias.

Durante ese período, los infantes introducen la fantasía y la ficción a sus momentos lúdicos, dando vía libre a la imaginación y creatividad, y poniendo en acción la imitación de roles sociales que observa a su alrededor.

Es una buena oportunidad para que los niños y las niñas logren expresar emociones y sentimientos.

También disfrutan de jugar con otros niños y niñas, intercambiando diálogos y roles.

Ofrecerles disfraces, elementos de la vida cotidiana como calculadores, teclados, cámaras de fotos en desuso, cajas, frascos y envoltorios de productos que sean para descarte (cajas de remedios, sachets de yogur, envases de dulce de leche, etc.) para los momentos de juego espontáneo.

Juegos reglados (desde los 6 años hasta los 12 años): durante esta etapa los niños y niñas buscan compartir los juegos con sus pares; esta interacción es muy importante para la consolidación de su identidad.

Empiezan a conocer las reglas en los juegos, aunque no siempre logran respetarlas, incluso muchos veces crean nuevas reglas que les sean convenientes.

También empiezan a desarrollar gran interés por los deportes.

Esta entrada tiene un comentario

  1. OSVALDO Fidel Madero Núñez

    Excelente ilustración con experiencia significativas.

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