Poesía: La noche y el día


Cuando es de día
brilla mucho el sol,
todo lo alumbra
y nos da calor.

Luego, poco a poco,
se va escondiendo,
y cuando es muy tarde
se queda durmiendo.

Entonces la luna
cumple su deseo,
llama a las estrellas
y se van de paseo.

Poesía: Casita de Tucumán


Casita de Tucumán
con patio fresco
y aljibe al sol.

Trepan enredaderas
por sus frescos balcones,
vuelan mariposas
y pían gorriones.

Casita de Tucumán
Con techo rojo
Y gran salón.

Poesía: Mi corazón


Mi pecho es una cajita
que guarda mi corazón
con el que siento alegría,
paz, felicidad y amor.

Si acerco mi mano a él
lo escucho hacer tic-tac,
está bombeando la sangre
que por todo el cuerpo irá.

¡Qué órgano más importante!
¡Qué bonita es su función!
Porque, además de darme la vida,
me hace sentir amor.

Poesía: Grande, pequeño, mediano


Nos hemos puesto en fila
papá, mi hermano y yo,
los tres colocaditos
del más grande al menor.

Mi papá va primero,
por ser el más mayor,
mi hermano va en el medio,
el último soy yo.

Por ser el más pequeño,
tocando mi tambor,
los tres nos divertimos
andando en formación.

Poesía: Dulces Pascuas


Un conejito saltarí­n
con la Pascua ya llegó
y una canasta con sorpresas
para mí, el dejó.

Dentro de la canasta
habí­a un huevo reluciente,
envuelto en un papel
de celofán transparente.

Un huevo de chocolate
decorado con dos flores,
que en su interior tení­a
sorpresas de mil colores.

Juguetes, caramelitos,
también confites de anís,
es una tradición dulce
que me hace muy feliz.

-Leonardo Antivero-