Muñeca sentada entre flores

Poesía: La muñeca rota

Sentada tantos años
en un esquina,
una vieja muñeca
siempre la mira.

Tiene la muñeca,
cara de luna
y los ojitos verde,
verde aceituna.

Sus manos de porcelana
en el vestido se posan,
en su pelo ondulado,
revolotean las mariposas.

Tenía la muñeca
los brazos rotos,
la mirada ingenua
y los zapatos rojos.

La tomé entre mis dedos
con mucho cariño,
arreglé sus bracitos
como cuando era un niño.

La muñeca ya sonríe,
ya no volverá a la esquina,
se queda junto a mi cama
para ver pasar mi vida.

Poesía: Cómo se dibuja a un niño

Para dibujar un niño
hay que hacerlo con cariño.
Pintarle mucho flequillo,
– que esté comiendo un barquillo -;
muchas pecas en la cara
que se note que es un pillo;
– pillo rima con flequillo
y quiere decir travieso -.
Continuemos el dibujo:
redonda cara de queso.

Como es un niño de moda,
bebe jarabe con soda.
Lleva pantalón vaquero
con un hermoso agujero;
camiseta americana
y una gorrita de pana.
Las botas de futbolista
– porque chutando es artista -.
Se ríe continuamente,
porque es muy inteligente.
Debajo del brazo un cuento
por eso está tan contento.

Para dibujar un niño
hay que hacerlo con cariño.

Gloria Fuertes

Nene dibujado sobre hoja pintada con tempera

Poesía: Mi monigote

(Para dibujar frente a los niños)

Con pinturas de colores,
muchas ganas y un pincel
dibujaré un muñeco
en la hoja de papel.

Cabezón, ojos enormes,
pocos pelos erizados,
brazos cortos, piernas largas
y piecitos redondeados.

La nariz, una rayita,
las orejas, firuletes,
y una boca sonriente
donde asoman varios dientes.

Con su cuerpo de colores
y los brazos estirados,
cuando nos hemos quedado solos,
un ojito me ha guiñado.

Me siento muy orgulloso
al verlo terminado,
se lo muestro a mis amigos
¡Qué precioso me ha quedado!

Nilda Zamataro