árbol representado con papeles y círculos de cartulina

Poesía: Hojas de otoño

En otoño van las hojas
amarillas, pardas, rojas…
Marchan junto con el viento,
que las deja sin aliento;

corren, vuelan, suben, giran,
nada escuchan, nada miran,
se destrozan contra el suelo
por llegar más pronto al cielo.

Pobres hojas amarillas,
pardas, rojas, pobrecillas,
que en otoño volar quieren
y sin alas, ay! se mueren…

Dibujo de árboles realizado con pintura salpicada

Poesía: Otoño

Cada vez que llega marzo
yo no entiendo lo que pasa:
se cubren todos de sol
los árboles de la plaza.

Al viento que es muy travieso
le dan ganas de jugar.
Con las hojas amarillas
corre de aquí para allá-

Juegan a la rueda – rueda
y también a la escondida,
pero al llegar la noche
se quedan todas dormidas.
Las hojas en las veredas
son una alfombra dorada
Los árboles ya desnudos
no se quejan para nada.

Me gusta cuando en otoño
salimos a caminar
pisando las hojas secas
que no dejan de chillar.

Sombrero entre muchas hojas otoñales

Poesía: Sombrero volador

El viento del otoño
muy fuerte ayer sopló
y a mi sombrero de paja
volando se lo llevó.

¿Dónde lo habrá dejado?
¿En qué lugar lo ha escondido?
¿Quién lo tiene? ¿Quién lo usa?
¡Qué viento tan atrevido!

Buscando, miré hacia arriba
y la emoción me invadió,
descubrí que mi sombrero
en un nido se convirtió.

Nilda Zamataro

Representación de un árbol con restos de lápiz

Poesía: Bienvenido otoño

Salgo de casa y en la vereda
las hojas crujen bajo mis pies,
el sol se esconde más tempranito,
voy abrigado, hace frío otra vez.

¡Es el otoño!, me dice el viento
mientras levanta las hojas del suelo
y lleva en alto mi barrilete
hasta que se hace un puntito en el cielo.

Los arbolitos se desvistieron,
gorro y bufanda para el jardín,
los pajaritos se fueron lejos,
es que el verano llegó a su fin.

Leonardo Antivero

Representación de un árbol con semillas

Poesía: Otoño llegó

Ya se van los días
de jugar con agua,
de andar en remera,
de sentir calor.

Desde ahora las noches
van a ser más largas.
Se acabó el verano,
otoño ya llegó.

Pinta de naranja,
rojo y amarillo
todas las hojitas
de los arbolitos.

Sopla que te sopla
hace remolinos,
me alborota el pelo
cuando me despido.

Trae en su mochila
una cacerola
llena de fideos
para hacer la sopa.

Mi abuela rezonga
¡cuántas hojas secas!
cuando a la mañana
barre la vereda.

Mónica Tirabasso