Día Mundial de la Naturaleza – 3 de Marzo


A partir del año 2014, todos los días 3 de marzo celebraremos el Día Mundial de la Naturaleza. En esta ocasión se da lugar a contemplar su belleza y su inmensa variedad de la flora y fauna salvaje, así como también concientizar a la población acerca de los beneficios que la conservación de estas formas de vida tiene para la humanidad.

La fecha elegida conmemora el aniversario de la creación de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), en  1973.

El CITES se encarga de  regular el comercio de animales y plantas salvajes con el fin de salvaguardar las poblaciones naturales de las mismas.

El planeta  Tierra se diferencia del resto por su extraordinaria diversidad de seres vivos. Gracias a esta biodiversidad el mundo humano puede satisfacer la mayor parte de sus necesidades cotidianas y puede sobrevivir.

Pero el hombre está provocando que el equilibrio que existe entre las especies se vea gravemente amenazado. Por eso, en este día y durante el resto del año, debemos reflexionar acerca de cambiar nuestros hábitos diarios, cuidando nuestros recursos naturales, de esta manera estaremos reduciendo nuestro impacto ambiental y protegiendo la vida del resto de especies.

«Tomar en serio los delitos contra la vida silvestre significa obtener el apoyo de todos los sectores de la sociedad que intervienen en la elaboración y el consumo de productos derivados de la fauna y flora silvestres, muy utilizados como medicinas, alimentos, material de construcción, mobiliario, cosméticos, prendas de vestir y accesorios.»

Secretario General Ban Ki-moon
Mensaje del Día Mundial de la Naturaleza
3 de marzo de 2015

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Adivinanzas de la Naturaleza


Vengo después del verano,
llego antes que el invierno,
me gusta jugar con las hojas
ayudado por el viento.

Alargo un poco las noches
y hago más cortos los días,
remonto tu barrilete
con una brisa más fría.
(el otoño)

Todos me pisan a mí,
pero yo no piso a nadie;
todos preguntan por mí,
yo no pregunto por nadie.
(el camino)

Adivina quién soy:
cuanto más lavo,
más sucia voy.
(el agua)

¿Quién es el que bebe por los pies?
(el árbol)

Una fuente de avellana que de día se recoge
y de noche se derrama.
(las estrellas)

¿Qué será, qué es:
mientras más grande,
menos se ve?
(la oscuridad)

Rompe y no tiene manos,
corre y no tiene pies,
sopla y no tiene boca,
¿qué te parece que es?
(el viento)

En primavera te deleito,
en verano te refresco,
en otoño te alimento
y en invierno te caliento.
(el árbol)

Sin el aire yo no vivo;
sin la tierra yo me muero;
tengo yemas sin ser huevo,
y copa sin ser sombrero.
(el árbol)

Hay quien bebe por la boca,
que es la forma de beber,
pero sé de alguien que bebe
solamente por los pies.
(el árbol)

Desde el día en que nací,
corro y corro sin cesar:
corro de noche y de día
hasta llegar a la mar.
(el río)

Soy el que jamás descansa
y va y viene sin cesar.
Nunca me puedo secar.
Jamás te aburre mi danza.
En presencia o añoranza
tú siempre me vas a amar.
(el mar)

Doy al cielo resplandores
cuando deja de llover:
abanico de colores,
que nunca podrás coger.
(el arco iris)

El cielo y la tierra
se van a juntar;
la ola y la nube se van a enredar.
Vayas donde vayas
siempre lo verás,
por mucho que andes
nunca llegarás.
(el horizonte)

Siempre quietas,
siempre inquietas:
dormidas de día,
de noche despiertas.
(las estrellas)

Si no hay, se ve;
si hay poca, se ve;
si hay mucha, no se ve.
¿Qué será?
(la oscuridad)

Soy la flor del indeciso
y del adivinador,
todos me arrancan los pétalos:
si, no; si, no; si, no.
(la margarita)

Pálida es mi cara,
pero muy hermosa,
a veces de tarde
se me ve borrosa,
en cambio de noche brillo como ninguna,
sobre el mar, sobre el río
o sobre la laguna.
(la luna)

Por las barandas del cielo
se pasea una doncella
vestida de azul y blanco
y reluce como estrella.
(la luna)

 

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