Se acerca el 22 de octubre, Día Nacional por el Derecho a la Identidad, y una forma linda y concreta de llevarlo a la sala es armar un carnet de identidad de juego en Nivel Inicial: un carnet de cartulina con el nombre propio, un dibujo o una foto y algunos datos que cada nena y cada nene le dicta a la seño. Te dejamos una propuesta de cinco días, pensada para salas de 3, 4 y 5, que podés arrancar esta misma semana.
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¿Por qué un carnet de identidad de juego?
Tener un nombre y ser reconocidos por los demás es un derecho. En el jardín eso se vive de manera muy simple: cuando escuchamos nuestro nombre en la ronda, cuando lo encontramos escrito en el perchero o cuando alguien recuerda qué nos gusta. El carnet de juego junta todo eso en un objeto que los chicos pueden tocar, mostrar y usar en el juego dramático, sin discursos ni actos.
Propósitos
- Reconocer el propio nombre escrito y el de algunos compañeros.
- Representarse a sí mismos a través del dibujo, sin modelos únicos.
- Dictar a la docente información personal (edad, sala, gustos) y escucharla leída.
- Valorar que cada persona es única y tiene derecho a su nombre y a su historia.
Día 1: mi nombre
Empezá con una ronda de nombres: cada uno dice el suyo y el grupo lo repite con palmas. Después repartí tarjetas con los nombres escritos en imprenta mayúscula y jugá a «¿de quién es esta tarjeta?». En sala de 3 alcanza con que reconozcan su propia tarjeta (podés sumar la foto); en salas de 4 y 5 pueden buscar la inicial, contar letras o encontrar nombres que empiezan igual.
Día 2: mi dibujo o mi foto
Cada chico se dibuja en un círculo del tamaño del espacio que tendrá el carnet. Si querés usar fotos, pedí permiso a las familias antes. Lo importante es que el dibujo sea libre: no corrijas ni pidas que «se parezca». Un espejo de mano sobre la mesa ayuda a mirarse antes de dibujar.
Día 3: los datos que dicto
En pequeños grupos, cada nena o nene le dicta a la docente su edad, su sala y algo que le gusta («me gusta el tobogán», «me gustan los perros»). La seño escribe delante de ellos y lee en voz alta lo que quedó escrito. En sala de 5 pueden intentar copiar su nombre o alguna letra con ayuda.
Día 4: armamos el carnet y jugamos
Pegamos dibujo, nombre y datos en una cartulina rectangular y la plastificamos o la enfundamos en un folio cortado. Para estrenarlo, armá un rincón con «control de acceso»: para entrar a la biblioteca o al rincón de construcciones hay que mostrar el carnet y decir el propio nombre. Funciona muy bien también para jugar a la oficina, al banco o al aeropuerto.
Día 5: muestra para las familias
Sin acto ni discursos: colgá los carnets en un tendedero a la salida o en la puerta de la sala y dejá que cada chico le muestre el suyo a quien lo viene a buscar. Podés sumar un cartelito breve que cuente qué trabajaron en la semana y por qué el 22 de octubre se habla del derecho a la identidad.
Adaptaciones por sala
- Sala de 3: foto o dibujo con manchas, nombre escrito por la docente y un solo dato dictado.
- Sala de 4: dibujo propio, reconocen su nombre y el de algunos compañeros, dictan dos datos.
- Sala de 5: pueden copiar su nombre, comparar nombres largos y cortos y proponer nuevos datos para el carnet.
Un tip para las familias
Invitá a las familias a contar en casa por qué eligieron ese nombre y a anotarlo en el cuaderno de comunicaciones. Esas historias son un hermoso cierre para leer en ronda.
Descargable: carnet de identidad para imprimir
Para acompañar el proyecto, te dejamos un PDF gratis de 2 hojas A4 listo para imprimir: cuatro carnets de la sala para recortar y una planilla «Datos de mi carnet» para que cada nene o nena dibuje o pegue lo que dicta. Descargalo, fotocopiálo y usalo en los días 2 a 4.


Si querés seguir trabajando identidad en la sala, en Construyendo mi propia identidad encontrás más ideas y fundamentos para leer con calma.