Poesía: La muñeca rota

Sentada tantos años
en un esquina,
una vieja muñeca
siempre la mira.

Tiene la muñeca,
cara de luna
y los ojitos verde,
verde aceituna.

Sus manos de porcelana
en el vestido se posan,
en su pelo ondulado,
revolotean las mariposas.

Tenía la muñeca
los brazos rotos,
la mirada ingenua
y los zapatos rojos.

La tomé entre mis dedos
con mucho cariño,
arreglé sus bracitos
como cuando era un niño.

La muñeca ya sonríe,
ya no volverá a la esquina,
se queda junto a mi cama
para ver pasar mi vida.

Siguiente entradaLeer más artículos

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Elizabeth C

    Quien es el autor de muñeca rota, me gustó mucho es muy tierna y triste a la vez, me conmovió hasta las fibras más profundas de mi corazón

Responder a Elizabeth C Cancelar la respuesta