¿Dónde queda el rincón de los bloques? ¿Qué está cerca de la puerta y qué queda lejos? Esta propuesta invita a mirar la sala con otros ojos: hacer un recorrido espacial de la sala en Nivel Inicial, nombrar dónde está cada cosa y dejarlo registrado con dibujos y cinta de colores en el piso.
Es una actividad de uno o dos días para salas de 3, 4 y 5, y viene bien para cerrar esta semana de juegos con el cuerpo: después de moverse en el patio, ahora toca ubicarse en el espacio de todos los días.
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Para qué sirve recorrer la sala
La sala es el primer espacio que los chicos conocen de memoria, y justamente por eso es ideal para trabajar nociones espaciales: cerca y lejos, al lado, delante y detrás, entre. Cuando lo recorren caminando y lo cuentan con palabras, empiezan a construir la idea de que un lugar se puede describir, representar y explicar a otro.
Materiales
- Cinta de papel o cinta de colores para marcar el piso.
- Un afiche grande o papel madera, y crayones o fibrones gruesos.
- Cartelitos con dibujos de cada rincón (o los rótulos de la sala para imprimir).
- Un muñeco o peluche «visitante».
Paso a paso
1. Caminata por la sala nombrando lugares
En fila o en pequeños grupos, recorremos la sala como si fuera la primera vez. La seño va preguntando: «¿qué hay al lado de la ventana?», «¿qué rincón queda cerca del baño?», «¿qué está lejos de la puerta?». Las respuestas se repiten en voz alta para que todos las escuchen.
2. Marcamos caminos con cinta
Con cinta de colores marcamos en el piso algunos caminos: de la puerta al rincón de lectura, de las mesas al rincón de arte. Cada camino tiene su color, y los chicos lo recorren caminando, gateando o en puntas de pie.
3. Juego «¿Cómo llego al…?»
El muñeco visitante quiere ir al rincón de los bloques, pero no conoce la sala. Los chicos le explican el camino: «pasá al lado de la mesa, seguí derecho y está detrás de la biblioteca». En salas de 4 y 5, un chico da las indicaciones y otro las sigue.
4. Dibujamos nuestra sala
Sobre el afiche, entre todos, dibujamos la sala vista «como la vería un pajarito desde el techo»: la puerta, las ventanas, las mesas y cada rincón. No importa que quede perfecto: lo valioso es la conversación sobre dónde va cada cosa.
5. Registro para el álbum de la sala
Cada chico dibuja su rincón preferido y la seño escribe debajo dónde queda («el rincón de arte está al lado de la ventana»). Esas hojas se suman al álbum o al cuaderno viajero.
Adaptación por sala
- Sala de 3: recorrido corto con dos o tres rincones y una sola palabra por vez (cerca o lejos, al lado). El dibujo puede ser con fotos de cada rincón pegadas en el afiche.
- Salas de 4 y 5: dan y siguen indicaciones con dos pasos, y ubican los rincones en el dibujo colectivo.
Orientaciones
- Antes de arrancar, despejá los caminos para que se pueda circular sin chocar.
- Ofrecé distintas maneras de recorrer (caminando, gateando, con ayuda) para que todos participen.
- Dejá las marcas de cinta unos días: los chicos vuelven a usarlas solos en el juego libre.
Para seguir
Si querés seguir trabajando el espacio, tenés el proyecto de orientación espacial para la sala y el patio, los 8 juegos de posiciones espaciales y las tarjetas de posiciones espaciales para imprimir.
Tip para las familias
En casa pueden jugar al «¿cómo llego al…?»: que el chico explique cómo ir de su cama a la cocina, o que la familia esconda un juguete y le dé pistas de dónde está.