Día Mundial del Agua – 22 de Marzo


El 22 de marzo celebramos el Día Mundial del Agua, por iniciativa de las Naciones Unidas, dándole reconocimiento a la importancia del agua dulce y la defensa de los recursos de la misma.

El agua ocupa la mayor parte del planeta Tierra (mares, ríos, lagos) pero sólo una pequeña parte de toda esa agua es dulce, es decir, apta para los seres vivos; por eso es de vital importancia concientizar a grandes y chicos sobre no derrochar agua y evitar tirar basura que pueda contaminarla.

Existen consejos básicos que deberíamos enseñar a nuestros niños para ahorrar agua en casa y, de esta manera, ayudar a mejorar el futuro de nuestro planeta:
•    Instalar productos ahorradores de agua en tu hogar.
•    Tomar baños cortos.
•    Cerrar la llave de la canilla mientras te enjabonas.
•    Utilizar el agua estrictamente necesaria.
•    Cerrar las llaves de la canilla mientras te lavas los dientes o te afeitas o utilizar un vaso con agua.
•    Instalar regadera de mano, ya que se ahorra de 10 a 19 litros por baño.
•    No usar el sanitario como basurero.
•    Ajustar el nivel de agua en la lavadora.
•    Lavar el auto utilizando una cubeta, no con la manguera.
•    Lavar los platos al terminar de comer para que no se les pegue la comida, y cerrar la llave mientras los enjabonas.
•    Regar el jardín de 7 de la noche a 7 de la mañana cuando el sol está oculto, para evitar evaporaciones, así las plantas aprovecharán más la humedad.
•    Reparar cualquier fuga o filtración que tengas en llaves y tuberías.

¡CUIDAR EL AGUA ES RESPONSABILIDAD DE TODOS!

Actividades y recursos para trabajar en el jardín:

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Día Mundial de la Naturaleza – 3 de Marzo


A partir del año 2014, todos los días 3 de marzo celebraremos el Día Mundial de la Naturaleza. En esta ocasión se da lugar a contemplar su belleza y su inmensa variedad de la flora y fauna salvaje, así como también concientizar a la población acerca de los beneficios que la conservación de estas formas de vida tiene para la humanidad.

La fecha elegida conmemora el aniversario de la creación de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), en  1973.

El CITES se encarga de  regular el comercio de animales y plantas salvajes con el fin de salvaguardar las poblaciones naturales de las mismas.

El planeta  Tierra se diferencia del resto por su extraordinaria diversidad de seres vivos. Gracias a esta biodiversidad el mundo humano puede satisfacer la mayor parte de sus necesidades cotidianas y puede sobrevivir.

Pero el hombre está provocando que el equilibrio que existe entre las especies se vea gravemente amenazado. Por eso, en este día y durante el resto del año, debemos reflexionar acerca de cambiar nuestros hábitos diarios, cuidando nuestros recursos naturales, de esta manera estaremos reduciendo nuestro impacto ambiental y protegiendo la vida del resto de especies.

«Tomar en serio los delitos contra la vida silvestre significa obtener el apoyo de todos los sectores de la sociedad que intervienen en la elaboración y el consumo de productos derivados de la fauna y flora silvestres, muy utilizados como medicinas, alimentos, material de construcción, mobiliario, cosméticos, prendas de vestir y accesorios.»

Secretario General Ban Ki-moon
Mensaje del Día Mundial de la Naturaleza
3 de marzo de 2015

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Cuento: La leyenda del arco iris


Cuentan que, hace mucho tiempo, los colores empezaron a pelearse. Cada uno proclamaba que él era el más importante, el más útil, el favorito.

El verde dijo: “Sin duda, yo soy el más importante. Soy el signo de la vida y la esperanza. Me han escogido para la hierba, los árboles, las hojas. Sin mi todos los animales morirían. Miren a su alrededor y verán que estoy en la mayoría de las cosas.”

El azul interrumpió: “Tú sólo piensas en la tierra, pero considera el cielo y el mar. El agua es la base de la vida y son las nubes las que la absorben del mar azul. El cielo da espacio, paz y serenidad. Sin mi paz no serían más que aficionados.”

El amarillo soltó una risita: “¡Ustedes son tan serios! Yo traigo al mundo risas, alegría y color. El sol es amarillo, la luna es amarilla, las estrellas son amarillas. Cada vez que miran a un girasol, el mundo entero comienza a sonreír. Sin mí, no habría alegría.”

A continuación tomó la palabra el naranja: “Yo soy el color de la salud y de la fuerza. Puedo ser poco frecuente, pero soy precioso para las necesidades internas de la vida humana. Yo transporto las vitaminas más importantes. Piensen en las zanahorias, las calabazas, las naranjas, los mangos, las papayas. No estoy, todo el tiempo dando vueltas, pero cuando coloreo el cielo en el amanecer o en el crepúsculo, mi belleza es tan impresionante que nadie piensa en ustedes.”

El rojo no podía contenerse por más tiempo y saltó: “Yo soy el color del valor y del peligro. Estoy dispuesto a luchar por una causa. Traigo fuego en la sangre. Sin mí, la tierra estaría vacía como la luna. Soy el color de la pasión y del amor; de la rosa roja, la flor de pascua y la amapola.”

El púrpura enfureció con toda su fuerza. Era muy alto y habló con gran pompa: “Soy el color de la realeza y del poder. Reyes, jefes de Estado, obispos me han escogido siempre porque soy el signo de la autoridad y de la sabiduría. La gente no me cuestiona; me escucha y me obedece.”

El añil habló mucho más tranquilamente que los otros, pero con igual determinación: “Piensen en mí, soy el color del silencio. Raramente reparan en mí, pero sin mí, todos serían superficiales. Represento el pensamiento y la reflexión, el crepúsculo y las aguas profundas. Me necesitan para el equilibrio y el contraste, la oración y las paz interior.”

Así fue como los colores estuvieron presumiendo, cada uno convencido de que él era el mejor. Su querella se hizo más y más ruidosa. De repente, apareció un resplandor de luz blanca y brillante. Había relámpagos que retumbaban con estrépito. La lluvia empezó a caer a cántaros, implacablemente. Los colores comenzaron a acurrucarse con miedo, acercándose unos a otros buscando protección.

La lluvia habló: “Están locos colores, luchando contra ustedes mismos, intentando cada uno dominar al resto. ¿No saben que todos son necesarios en el mundo? Cada uno para un objetivo especial, único y diferente; junten sus manos y vengan conmigo.

Y así fue como formaron un gran arco de colores como recuerdo de que todos pueden vivir juntos en paz y como señal de esperanza para el mañana.

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Adivinanzas de la Naturaleza


Vengo después del verano,
llego antes que el invierno,
me gusta jugar con las hojas
ayudado por el viento.

Alargo un poco las noches
y hago más cortos los días,
remonto tu barrilete
con una brisa más fría.
(el otoño)

Todos me pisan a mí,
pero yo no piso a nadie;
todos preguntan por mí,
yo no pregunto por nadie.
(el camino)

Adivina quién soy:
cuanto más lavo,
más sucia voy.
(el agua)

¿Quién es el que bebe por los pies?
(el árbol)

Una fuente de avellana que de día se recoge
y de noche se derrama.
(las estrellas)

¿Qué será, qué es:
mientras más grande,
menos se ve?
(la oscuridad)

Rompe y no tiene manos,
corre y no tiene pies,
sopla y no tiene boca,
¿qué te parece que es?
(el viento)

En primavera te deleito,
en verano te refresco,
en otoño te alimento
y en invierno te caliento.
(el árbol)

Sin el aire yo no vivo;
sin la tierra yo me muero;
tengo yemas sin ser huevo,
y copa sin ser sombrero.
(el árbol)

Hay quien bebe por la boca,
que es la forma de beber,
pero sé de alguien que bebe
solamente por los pies.
(el árbol)

Desde el día en que nací,
corro y corro sin cesar:
corro de noche y de día
hasta llegar a la mar.
(el río)

Soy el que jamás descansa
y va y viene sin cesar.
Nunca me puedo secar.
Jamás te aburre mi danza.
En presencia o añoranza
tú siempre me vas a amar.
(el mar)

Doy al cielo resplandores
cuando deja de llover:
abanico de colores,
que nunca podrás coger.
(el arco iris)

El cielo y la tierra
se van a juntar;
la ola y la nube se van a enredar.
Vayas donde vayas
siempre lo verás,
por mucho que andes
nunca llegarás.
(el horizonte)

Siempre quietas,
siempre inquietas:
dormidas de día,
de noche despiertas.
(las estrellas)

Si no hay, se ve;
si hay poca, se ve;
si hay mucha, no se ve.
¿Qué será?
(la oscuridad)

Soy la flor del indeciso
y del adivinador,
todos me arrancan los pétalos:
si, no; si, no; si, no.
(la margarita)

Pálida es mi cara,
pero muy hermosa,
a veces de tarde
se me ve borrosa,
en cambio de noche brillo como ninguna,
sobre el mar, sobre el río
o sobre la laguna.
(la luna)

Por las barandas del cielo
se pasea una doncella
vestida de azul y blanco
y reluce como estrella.
(la luna)

 

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