Día Mundial de la Salud – 7 de Abril


Desde 1950, el 7 de abril se celebra en todo el mundo el Día de la Salud en conmemoración a la fundación de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Este día supone una campaña a nivel mundial invitando a todos a atender un problema de salud con repercusiones en todo el planeta; el tema de este año -2015- es la Inocuidad de los alimentos.

Inocuidad de los alimentos

Los riesgos que conllevan los alimentos insalubres crecen a medida que aumenta la globalización de los suministros. En el último año se ha contemplado la muerte de 2 millones de personas aproximadamente por consumo de alimentos en condiciones de insalubridad y se han detectado más de 200 enfermedades que causan las bacterias, virus, parásitos y sustancias químicas que éstos contienen.

La OMS puso en alerta esta problemática evidenciando la necesidad de reforzar los sistemas que velan por la inocuidad de los alimentos en todos los países. El objetivo es informar y fomentar medidas destinadas a prevenir, detectar y buscar soluciones viables a los brotes de enfermedades que los alimentos transmiten.

Apelando a una buena causa, la OMS junto a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) invita a los países a participar de esta campaña informativa y a ejecutar la concientización en el grado de responsabilidad que se debe asumir: desde los campesinos y los fabricantes hasta los vendedores y los consumidores.

Cinco claves para la inocuidad de los alimentos

  • Clave 1: Mantenga la limpieza
  • Clave 2: Separe alimentos crudos y cocinados
  • Clave 3: Cocine los alimentos completamente
  • Clave 4: Mantenga los alimentos a temperaturas seguras
  • Clave 5: Use agua y materias primas inocuas

Actividades y recursos para trabajar “Los Alimentos” en el jardín:

Palabras claves:
alimentos dia mundo

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Cuento: La leyenda del arco iris


Cuentan que, hace mucho tiempo, los colores empezaron a pelearse. Cada uno proclamaba que él era el más importante, el más útil, el favorito.

El verde dijo: “Sin duda, yo soy el más importante. Soy el signo de la vida y la esperanza. Me han escogido para la hierba, los árboles, las hojas. Sin mi todos los animales morirían. Miren a su alrededor y verán que estoy en la mayoría de las cosas.”

El azul interrumpió: “Tú sólo piensas en la tierra, pero considera el cielo y el mar. El agua es la base de la vida y son las nubes las que la absorben del mar azul. El cielo da espacio, paz y serenidad. Sin mi paz no serían más que aficionados.”

El amarillo soltó una risita: “¡Ustedes son tan serios! Yo traigo al mundo risas, alegría y color. El sol es amarillo, la luna es amarilla, las estrellas son amarillas. Cada vez que miran a un girasol, el mundo entero comienza a sonreír. Sin mí, no habría alegría.”

A continuación tomó la palabra el naranja: “Yo soy el color de la salud y de la fuerza. Puedo ser poco frecuente, pero soy precioso para las necesidades internas de la vida humana. Yo transporto las vitaminas más importantes. Piensen en las zanahorias, las calabazas, las naranjas, los mangos, las papayas. No estoy, todo el tiempo dando vueltas, pero cuando coloreo el cielo en el amanecer o en el crepúsculo, mi belleza es tan impresionante que nadie piensa en ustedes.”

El rojo no podía contenerse por más tiempo y saltó: “Yo soy el color del valor y del peligro. Estoy dispuesto a luchar por una causa. Traigo fuego en la sangre. Sin mí, la tierra estaría vacía como la luna. Soy el color de la pasión y del amor; de la rosa roja, la flor de pascua y la amapola.”

El púrpura enfureció con toda su fuerza. Era muy alto y habló con gran pompa: “Soy el color de la realeza y del poder. Reyes, jefes de Estado, obispos me han escogido siempre porque soy el signo de la autoridad y de la sabiduría. La gente no me cuestiona; me escucha y me obedece.”

El añil habló mucho más tranquilamente que los otros, pero con igual determinación: “Piensen en mí, soy el color del silencio. Raramente reparan en mí, pero sin mí, todos serían superficiales. Represento el pensamiento y la reflexión, el crepúsculo y las aguas profundas. Me necesitan para el equilibrio y el contraste, la oración y las paz interior.”

Así fue como los colores estuvieron presumiendo, cada uno convencido de que él era el mejor. Su querella se hizo más y más ruidosa. De repente, apareció un resplandor de luz blanca y brillante. Había relámpagos que retumbaban con estrépito. La lluvia empezó a caer a cántaros, implacablemente. Los colores comenzaron a acurrucarse con miedo, acercándose unos a otros buscando protección.

La lluvia habló: “Están locos colores, luchando contra ustedes mismos, intentando cada uno dominar al resto. ¿No saben que todos son necesarios en el mundo? Cada uno para un objetivo especial, único y diferente; junten sus manos y vengan conmigo.

Y así fue como formaron un gran arco de colores como recuerdo de que todos pueden vivir juntos en paz y como señal de esperanza para el mañana.

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Poesía: Día Internacional de la Paz


Deseos

Cerraré los ojos,
contaré hasta tres,
cuando los abra,
¿qué encontraré?

Un cielo celeste
con un sol brillando,
jardines con flores
y pájaros volando.

Cerraré los ojos,
contaré hasta tres,
cuando los abra,
¿qué encontraré?

Plazas con árboles
y niños jugando,
caminos cuidados
con gente paseando.

Cerraré los ojos,
contaré hasta tres,
cuando los abra,
¿qué encontraré?

Personas distintas
conviviendo en paz,
en un mundo lleno
de amor y amistad.
Viviana Lasover

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Poesía: La tierra, nuestro hogar


Además de nuestra casa
habitamos otro hogar,
es más grande, pero de éste
no nos podemos mudar.

Esta casa es compartida
con personas, plantas, animales,
montañas, desiertos, selvas,
lagos, ríos y mares.

Es la Tierra la que nos da
alimento, aire y abrigo,
el agua para tomar
y ropa para vestirnos.

Por eso es deber de todos
cuidarla y protegerla,
porque no tenemos otro
tesoro como la TIERRA.

-Leonardo Antivero-

Poesía relacionada: Guardianes del planeta

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