Hojas con bolitas de lana para contar

Generala desordenada

Elementos:

  • Dados numéricos con constelaciones
  • Tableros (imagen)
  • Lápices

Procedimientos:

  • La docente invita a los niños a formar grupos de cuatro integrantes y les entrega un tablero numérico o con constelaciones colocados en desorden (por ejemplo 4-3-1-6-5-2) y un lápiz a cada niño, y un dado a cada grupo
  • La consigna del juego es: “Por turno, cada niño arroja el dado y anota en su tablero lo que este indica. El objetivo del juego es completar el tablero”
  • El niño no podrá resolver la situación contando los casilleros, sólo lo podrá hacer contando la cantidad de elementos de cada casillero
  • Cada niño deberá registrar en la columna correspondiente la cantidad que indique el dado con una cruz, una raya, un número
  • Una vez arrojado el dado, el niño verifica en su tablero si debe registrar el número o ya lo ha registrado. Si ya tiene completo ese casillero, pasa el turno al compañero.
tarritos con porotos para conteo

Conteo simple

Elementos:

  • Dado grande numérico o con constelaciones
  • Bandeja con elementos iguales (tapitas, cucharitas, dakis)

Procedimiento:

  • La docente invita a los niños que formen una ronda y les presenta los materiales
  • La consigna del juego es: “un niño arroja el dado, toma la cantidad de elementos (tapitas, cucharitas, dakis) que este indica y verifica el procedimiento con sus compañeros”
  • La docente recuerda que los niños no pueden mover el dado hasta que el compañero haya tomado la cantidad de elementos indicados en la cara superior del dado
  • El juego finaliza una vez que todos los niños hayan tirado el dado
Palabras claves:
conteo dados juego niños
generala realizada con goma eva

La generala

Elementos:

  • Dados numéricos o con constelaciones
  • Tableros (imagen)
  • Lápices

Procedimientos:

  • La docente invita a los niños a formar grupos de cuatro integrantes y les entrega un tablero y un lápiz a cada niño, y un dado a cada grupo
  • La consigna del juego es: “Por turno, cada niño arroja el dado y anota en su tablero lo que este indica. El objetivo del juego es completar el tablero”
  • Cada niño deberá registrar en la columna correspondiente la cantidad que indique el dado con una cruz, una raya, un numero
  • Una vez arrojado el dado, el niño verifica en su tablero si debe registrar el número o ya lo ha registrado. Si ya tiene completo ese casillero, pasa el turno al compañero.

(Agregar imagen)

Cuento: El sol

Un nuevo día había llegado y nuestro amigo el sol ya estaba listo para salir.

Desde bien temprano ya estaba preparándose para que el día fuera “un gran día”. Sin darse cuenta llegó su hora y el cielo se vistió de luz y color. El sol estaba muy contento, pues ninguna de esas nubes traviesas había venido a tapar su luz. Desde el cielo, veía a los niños jugar y reír en el parque y se sentía feliz porque sabía que, en parte, era gracias a él.

Observando a un grupo de niños, escuchó que conversaban sobre lo que iban a hacer esa noche, y prestó atención, sobre todo, a lo que decía uno de ellos:

  • ¡Qué ganas tengo de que se haga de noche! Hoy son las fiestas de mi pueblo y vamos a celebrarlo llenando el cielo de brillantes cohetes, cohetes que son como estrellas”

Al escuchar estas palabras, el sol se puso muy triste. Él también tenía ganas de participar de la celebración y ver los cohetes, pero sabía que no era posible.

Llegó la noche y el sol se escondió. Casi no pudo dormir de tanta tristeza, pensando en lo que estarían haciendo todos y cómo se divertirían sin él.

Lo cierto es que la tristeza lo invadió y estuvo varios días sin salir. Los días se hicieron oscuros y fríos. Los niños ya no podías salir a jugar a las plazas, las familias no podían pasear por el parque, nadie entendía qué sucedía. Todos extrañaban al sol.

Cierto día, cansado de tanta soledad, decidió volver a salir y se dio cuenta de que todos, al verlo, sonreían. El sol se dio cuenta de cuánto lo habían extrañado y se sintió feliz de estar de vuelta.

De esta manera comprendió que aunque no siempre podemos hacer lo que nos gusta, debemos sentirnos felices de lo que somos.

Derechos de los niños a escuchar cuentos

  1. Todos los niños, sin distinción de raza, idioma o religión, tienen derecho a escuchar cuentos que estimulen su imaginación y su capacidad crítica.
  2. Todos los niños tienen pleno derecho a exigir que sus padres le cuenten cuentos a cualquier hora del día. Aquellos padres que se nieguen a contar un cuento se están auto condenando a que sus hijos jamás se lo vuelvan a pedir.
  3. Todos los niños que por una u otra razón no tengan a nadie que le cuente cuentos, tienen absoluto derecho a pedir al adulto de su preferencia que se los cuente, demostrando compromiso, amor y ternura.
  4. Todos los niños tienen derecho a escuchar cuentos sentados en las rodillas de sus abuelos. Aquellos que tengan vivos a sus cuatro abuelos podrán cederlos a otros niños que, por diversas razones, no los tengan cerca. Así como también aquellos abuelos que carezcan de nietos están en libertad de acudir a escuelas, parques y otros lugares de concentración infantil donde podrán contar cuantos cuentos quieran.
  5. Todos los niños están en el derecho de saber quiénes son José Martí, Hans Christian Andersen, Rafael Pombo, Elsa Bornemann, José Sebastian Tallon, Laura Devetach, Carlo Collodi, María Elena Walsh, entre otros. Las personas adultas están en la obligación de poner al alcance de los niños todos los libros, cuentos y poemas de estos autores.
  6. Todos los niños gozan a plenitud del derecho a conocer las fábulas, mitos y leyendas de la tradición oral de su país.
  7. Todos los niños tienen derecho a inventar y contar sus propios cuentos, así como modificar los ya existentes creando su propia versión. En aquellos casos de niños demasiado influenciados por la televisión, sus padres están en la obligación de descontaminarlos conduciéndolos por los caminos de la imaginación de la mano de un buen libro de cuentos.
  8. Todos los niños tienen derecho a exigir cuentos nuevos. Los adultos están en la obligación de nutrirse permanentemente de nuevos relatos, propios o no, con o sin reyes, largos o cortos.
  9. Todos los niños siempre tienen derecho a pedir otro cuento y a pedir que le cuenten miles de veces el mismo cuento.
  10. Todos los niños tienen derecho a crecer acompañado de las aventuras de «Tío Tigre y Tío Conejo», de aquel caballo que era bien bonito, de la barba del viejo Lucho, del colorín colorado de los cuentos y del inmortal «Había una vez…», palabra mágica que abre las puertas de la imaginación en la ruta hacia los sueños más hermosos de la niñez.