Hojas de árbol realizadas en papel y pintadas con los dedos

Poesía: La Hoja Bailarina

La hoja bailarina
dio vuelta la esquina
bailando al compás

Se hamaca en el viento
y por un momento
cae para atrás.

¡Su traje amarillo
tiene tanto brillo
que parece el sol!
La hoja cansada
duerme acurrucada
en ese rincón…
…mientras don otoño
le prepara un moño
de color del sol.

Árbol representado con piezas de rompecabeza

Poesía: El otoño 2

si miras por la ventana
seguro descubrirás
cuál es la estación del año
que pronto va a comenzar.

¡si amigo!, es el otoño
que llega muy, muy contento,
desviste a los arbolitos
ayudado por el viento.

El paisaje es amarillo
y marrón dulca de leche,
las hojas caen despacito
como los dientes de leche.

Las veredas están repletas
de hojas que han caído,
parece que al pisarlas
te acompañan con su ruido.

El otoño nos avisa
que el invierno viene prontito,
disfruta sus días soleados
jugando con amiguitos.

Hoja de otoño en un bosque

Poesía: Qué lindo es el otoño

que lindo es el aire
que se respira
en días de otoño
cuando el sol entibia

que lindo es el viento
que sopla en la cara
los cabellos despeina
y sonrisas regala

que lindo es el ruido
de las hojas secas
como colchón
sobre las veredas

que lindo el otoño
dorada estación
los árboles coquetos
cambian de color

Estampados de hojas otoñales con pintura

Poesía: Don otoño

Don Otoño es mago,
pero vos, no digas nada,
de su galera salen
miles de hojas doradas.

El viento travieso
se divierte en las veredas.
Con las hojas juega
al tren y a la rueda rueda.

Muy cansado, el sol
se acuesta más temprano
pues llegó el otoño
y dice ¡adiós! al verano.

Don otoño es mago
y usa una gran capa oscura
por eso la noche
mucho más tiempo dura.

Don Otoño es mago,
pero vos no digas nada.
Le pone a los árboles
gran cabellera dorada.

árbol representado con papeles y círculos de cartulina

Poesía: Hojas de otoño

En otoño van las hojas
amarillas, pardas, rojas…
Marchan junto con el viento,
que las deja sin aliento;

corren, vuelan, suben, giran,
nada escuchan, nada miran,
se destrozan contra el suelo
por llegar más pronto al cielo.

Pobres hojas amarillas,
pardas, rojas, pobrecillas,
que en otoño volar quieren
y sin alas, ay! se mueren…