We Tripantu para párvulos: actividades del Año Nuevo mapuche en el jardín infantil

Cuando llega el solsticio de invierno en Chile, muchas comunidades mapuche celebran el We Tripantu: el Año Nuevo, la «nueva salida del sol» después de la noche más larga. Para la educadora de párvulos, es una oportunidad de trabajar interculturalidad con respeto: conversar, escuchar, tejer, cantar y jugar, sin disfraces ni estereotipos.

Esta propuesta de We Tripantu para párvulos está pensada para jardín infantil (nivel medio y transición, aproximadamente 2 a 6 años). También puedes enmarcarla en el Día Nacional de los Pueblos Indígenas, feriado del solsticio de invierno según la ley chilena.

Qué es el We Tripantu (para la educadora)

El We Tripantu marca el inicio de un nuevo ciclo: la tierra «despierta», los días empiezan a alargarse otra vez. No es una fiesta de disfraz: es un tiempo de encuentro, agradecimiento y renovación en la cosmovisión mapuche.

Desde 2021, Chile reconoce el Día Nacional de los Pueblos Indígenas en torno al solsticio de invierno. Otros pueblos también celebran su propio año nuevo en esas fechas (por ejemplo, comunidades aymara o rapanui, cada una con su nombre y formas). En el jardín infantil alcanza con nombrar esa diversidad con respeto, y profundizar en el We Tripantu si es el foco que elegiste con tu equipo.

Conversación inicial: la noche más larga

Antes de cualquier actividad «temática», parte de lo que los niños ya perciben:

  • Durante una semana, observen juntos a qué hora oscurece el patio o la ventana del aula.
  • Pregunta abierta: «¿Qué pasa cuando el sol se va más temprano?»
  • Registren con dibujos o con marcas en un cartel simple (sol / luna).

Así el We Tripantu no llega como dato suelto: llega conectado al cielo que miran todos los días.

Cuento o relato breve

Elige un libro infantil publicado en Chile que aborde el We Tripantu, el solsticio o relatos mapuche adaptados a la primera infancia. Léelo en ronda, con pausas para mirar imágenes y preguntar qué sienten.

Si no tienes el libro ese día, prepara un relato oral muy breve (tres o cuatro escenas) con láminas hechas por ti: la noche larga, el fuego o la luz, el sol que vuelve, la celebración en comunidad. Evita inventar «mitos» mezclados: mejor pocas imágenes claras y mucho espacio para las voces de los niños.

Palabras en mapudungun para el aula

Presenta pocas palabras, con pronunciación aproximada y respeto (no como «chiste» ni como prueba):

  • Antü — sol
  • Ko — agua
  • Mapu — tierra
  • Un saludo sencillo que uses de forma consistente en la semana (elige el que maneje tu comunidad o consulta a una persona mapuche de confianza).

Puedes armar tarjetas con dibujo + palabra. En nivel medio, solo escuchan y repiten; en transición, pueden copiar o dictar.

Telar sencillo en cartón

La motricidad fina y los colores entran con un telar de cartón:

  1. Cartón rectangular con muescas arriba y abajo.
  2. Hilos de base (urdimbre) de lana o hilo grueso.
  3. Los niños pasan lanas de colores (trama) con los dedos o con una aguja de madera grande.

Hablen de paciencia, de patrones y de «tejer juntos». No presentes el telar como «artesanía típica para vestirse»: es una experiencia de manos y concentración ligada a la semana de reflexión.

Juego y sonido (con cuidado)

  • Palín adaptado: pelota blanda y «palos» de goma espuma o rollos de cartón. Lo central es el juego cooperativo en el patio, no la competencia ni la imitación literal de una ceremonia.
  • Kultrún de exploración: un recipiente redondo con cuero sintético o globo tenso, para explorar el sonido grave. Explica que el kultrún real tiene un lugar ceremonial; aquí solo exploramos el sonido con respeto.

Comida con las familias (si el jardín lo permite)

Si la normativa y las familias lo permiten, pueden compartir sopaipillas o una preparación sencilla acordada con la comunidad. Lo valioso no es «probar comida típica» como show, sino cocinar o compartir en conjunto. Si no hay cocina, un compartir de fruta de estación también cierra bien la semana.

Qué evitar

  • Disfrazarse «de mapuche», plumas genéricas, pinturas faciales de fantasía o estereotipos.
  • Pedirles a los niños que «representen» a un pueblo.
  • Mezclar símbolos de distintos pueblos como si fueran uno solo.

Si hay familias o personas mapuche en la comunidad educativa, invítalas a conversar, cantar o contar —siempre desde su consentimiento y su forma de compartir.

Cierre y registro

Cierren la semana mirando el cartel del sol que vuelve, los telares y las palabras aprendidas. Pregunta: «¿Qué queremos cuidar de nuestra tierra y de nuestro grupo?»

Registro posible: «Hoy el grupo exploró el We Tripantu a través de la observación del cielo, el relato, el telar y el juego en el patio, con respeto por el pueblo mapuche.»

Así el We Tripantu para párvulos deja de ser una fecha del calendario y se vuelve experiencia concreta en el jardín infantil: luz, palabras, manos y comunidad.

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