Este viernes 6 de noviembre es la fecha sugerida para la tercera jornada de Leer en Comunidad en la provincia de Buenos Aires. Si trabajás en Nivel Inicial, es una oportunidad hermosa para abrir la biblioteca de la sala a las familias: que vean qué leemos, qué libros armaron los chicos y que se animen a leer con ellos.
Te dejamos 8 ideas sencillas. Sirven para planificar esta misma semana o para el día que fije tu escuela, porque la fecha es sugerida y cada institución puede moverla.
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Qué es Leer en Comunidad
Leer en Comunidad son las jornadas de bibliotecas escolares abiertas que propone la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense dentro del Plan Provincial de Lecturas y Escrituras. Durante el año hay tres fechas sugeridas, y la tercera jornada gira alrededor de proyectar el universo del libro: mostrar cómo se hace, cómo circula y quiénes lo leen. Podés consultar el documento base en abc.gob.ar.
En el jardín, eso se traduce en algo muy concreto: la biblioteca de la sala deja de ser un rincón cerrado y se convierte en un lugar para compartir con las familias.
Antes de la jornada
- Elegí con los chicos qué libros van a mostrar: sus favoritos, los álbumes que más pidieron y el libro que armó la sala, si lo hay.
- Que los chicos te dicten recomendaciones cortas: «Este libro es lindo porque…».
- Mandá una invitación sencilla por el cuaderno, con día, hora y la propuesta de que alguien de la familia venga a leer.
8 ideas para abrir la biblioteca de la sala
1. Biblioteca abierta con mantas en el piso
Mantas, almohadones y canastas con libros a la altura de los chicos. Las familias entran, se sientan en el piso y leen con sus hijos lo que ellos elijan.
2. Los chicos presentan su libro favorito
En ronda, cada uno muestra la tapa y cuenta de qué se trata o qué parte le gusta. No hace falta que «lean»: alcanza con que lo recomienden con sus palabras.
3. Lectores invitados
Abuelas, hermanos más grandes, vecinos o el personal del jardín leen un cuento corto. Conviene acordar antes el libro y el tiempo (diez minutos es mucho para una ronda).
4. La mesa del libro de la sala
Si la sala armó un libro, que tenga su mesa propia, con su tapa, su título y su «autor colectivo»: Sala Celeste, por ejemplo. Los chicos se sienten autores de verdad.
5. Préstamo con bolsita viajera
Una bolsa de tela con un libro y un cuaderno: cada familia se lo lleva unos días y anota (o dibuja) qué les pareció. La jornada es un buen momento para inaugurarla.
6. Carteles de recomendación
Los chicos dictan y la docente escribe en tiras de papel: «Recomendamos este libro porque tiene un lobo que no da miedo». Se pegan junto a cada libro.
7. Rincón de lectura en el patio
Si el día acompaña, una manta bajo un árbol con una canasta de libros. Leer al aire libre cambia todo.
8. Cierre con una poesía o una canción
Para despedir, una poesía corta o una canción conocida, y una foto del mural de recomendaciones para el cuaderno.
Adaptación para maternal y sala de 3
- Libros de tela, de cartón y con solapas, que se puedan tocar y morder sin miedo.
- Lecturas muy breves, de a uno o de a dos, en el regazo del adulto.
- Más tiempo para explorar libremente que para escuchar en ronda.
Registro y después
Anotá qué libros se llevaron, cuáles pidieron releer y qué comentaron las familias. Ese registro sirve para renovar la biblioteca y para pensar la próxima jornada. Si te quedaste con ganas de más lectura en ronda, mirá las ideas de la maratón de lectura en Nivel Inicial.
Tip para las familias
No hace falta leer «bien» ni con voces: los chicos disfrutan que un adulto de su familia se siente a leer con ellos. Diez minutos por la noche valen mucho.