Esas bananas que quedaron con la cáscara llena de manchitas marrones, que ya nadie quiere comer, son justo las que necesitamos. Con ellas sale un budín húmedo, perfumado y bien dulce sin necesidad de mucha azúcar, y además es una de las recetas más agradecidas para cocinar con chicos: hay que pelar, aplastar, mezclar y esperar, y todo eso lo pueden hacer ellos.
Esta receta de budín de banana con niños está pensada para hacer en la sala o en casa, con salas de 3 a 5 años. Te dejamos los ingredientes, qué puede hacer cada edad, el paso a paso y los cuidados para que la cocina sea un momento tranquilo.
Ingredientes (una budinera, unas 12 porciones chicas)
- 3 bananas bien maduras
- 2 huevos
- 100 g de azúcar (media taza, aproximadamente)
- 80 ml de aceite neutro (un tercio de taza)
- 250 g de harina leudante (o harina común con 2 cucharaditas de polvo de hornear)
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- Una pizca de canela (opcional)
- Un poco de manteca o aceite y harina para el molde
Utensilios: un bol grande, un tenedor o pisapapas, una cuchara de madera, una taza medidora, un batidor de mano y una budinera.
Qué puede hacer cada uno
- Sala de 3: pelar las bananas, aplastarlas con el tenedor o el pisapapas, volcar ingredientes ya medidos en el bol y mezclar por turnos.
- Sala de 4: todo lo anterior, más cascar los huevos en un recipiente aparte (así, si cae cáscara, se saca fácil) y batirlos con el batidor de mano.
- Sala de 5: ayudar a medir con la taza y las cucharitas, contar las cucharadas, enmantecar el molde y anticipar qué va a pasar en el horno.
- La persona adulta: se encarga del horno, de cortar el budín y de cualquier cuchillo filoso.
Si son muchos chicos, conviene armar pequeños grupos y repartir tareas: un grupo pela y aplasta, otro bate los huevos, otro mezcla los secos. Después juntamos todo en un mismo bol.
Paso a paso
- Preparar. Nos lavamos las manos, nos ponemos delantal y dejamos todo sobre la mesa. La persona adulta prende el horno a temperatura moderada (180 °C) para que se vaya calentando, lejos del alcance de los chicos.
- Aplastar las bananas. Pelamos las bananas y las aplastamos en el bol hasta que quede un puré con algunos grumitos. Es el momento de oler, tocar y comentar: ¿cómo cambió la banana?
- Sumar lo húmedo. Agregamos los huevos batidos, el azúcar, el aceite y la vainilla. Mezclamos con la cuchara de madera hasta que se vea todo parejo.
- Sumar lo seco. Agregamos la harina de a poco, en dos o tres veces, y la canela si la usamos. Mezclamos despacio, sin batir de más, solo hasta que no queden partes de harina seca.
- Al molde. Enmantecamos y enharinamos la budinera, volcamos la mezcla y alisamos la superficie con la cuchara.
- Al horno. La persona adulta lo lleva al horno durante 40 a 50 minutos, según cada horno. Está listo cuando se ve dorado y, al pinchar el centro con un palito, sale seco.
- Esperar. Lo dejamos entibiar en el molde unos minutos y después sobre una rejilla. Mientras tanto, lavamos y ordenamos juntos.
Cuidados en la cocina
- El horno y la budinera caliente son solo para adultos. Un buen acuerdo es marcar una «zona de horno» en el piso donde los chicos no entran.
- No probamos la mezcla cruda porque lleva huevo.
- Antes de cocinar en la sala, consultamos con las familias por alergias o restricciones alimentarias (huevo, trigo, frutos secos).
- El budín se corta cuando ya está tibio o frío, con cuchillo de adulto. Así las porciones salen prolijas y nadie se quema.
Variantes
- Sin frutos secos: la receta base no lleva, así que sirve para salas donde hay alergias. En casa, si no hay alergias, se pueden sumar nueces picadas.
- Con avena: reemplazamos un tercio de la harina por avena instantánea. Queda más rústico y con otra textura para descubrir.
- En moldecitos: la misma mezcla en pirotines o moldes de muffins se cocina en menos tiempo (unos 20 a 25 minutos) y cada chico se lleva el suyo.
Para conversar mientras se cocina
Cocinar es también una oportunidad para mirar y preguntar: ¿por qué la banana madura es más dulce? ¿Qué pasa con la mezcla en el horno, que entra líquida y sale firme? ¿A qué huele la sala mientras se hornea? Si en la sala están trabajando la alimentación, esta receta puede ser un lindo puente hacia el Día Mundial de la Alimentación, el 16 de octubre, sin necesidad de hacer un acto: alcanza con cocinar juntos y compartir la merienda.
Al terminar, podemos tomar una foto del proceso o pedirles a los chicos que dibujen los pasos en orden. Así la receta viaja a casa y las familias pueden repetirla el fin de semana.
Más recetas para hacer con chicos
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